domingo, 29 de marzo de 2015

Mundos

Somos energia, somos emociones, somos actitudes, somos acciones, somos reacciones somos manifiesto.  

Somos mares de llanto, también somos miles de sonrisas. Somos nuestros errores, también somos nuestros aciertos. Somos nuestras debilidades, tambien nuestras fortalezas. Somos motivación, también desgano.

Somos impulsos y pensamientos.
Somos frustración y esperanza.  
Somos fantasias y realidades.
Somos lo simple y lo complejo.
Somos causa y consecuencia.  

Somos una calma pasajera, somos un quilombo, un monton de mambos que carcomen nuestra mente.

Somos lo bueno y lo malo de la memoria.
Somos cada sentimiento en los que nos encontramos inmersos a lo largo de la vida.

Somos un conjunto de todo, somos un mundo. Cada uno de nosotros es un mundo, tan lleno de vida, tan diferente a los demás, tan fuerte y frágil a la vez. Somos mundos que se conectan entre si. Somos un mundo único, imperfectamente maravilloso

martes, 10 de marzo de 2015

Desórdenes.

Café instantáneo, poco. Azúcar, la necesaria (para muchos demasiado). El resto leche. Así iniciaba mi día. Miré los paquetitos de galletitas dulces que tenía a disposición, me parecieron todos monótonos y carentes de atractivo alguno así que decidí tomarme el café solamente.
Iniciar un nuevo día con música siempre es una buena opción, esta vez lo hice con instrumentales de Focus.
Los efectos de haber dormido sólo media hora en un sillón de dos cuerpos estaban apareciendo. El dolor corporal era leve y mis reacciones un poco lentas, mi vista se clavó en aquella taza de la cual tomaba, a medida que iba consumiendo el café este dejaba su huella en el interior de la taza lo cual me hizo pensar en la gente que ve el futuro a través de la borra del café, ¿será verdad? quizas es de esas cosas que son de creer o reventar, y en este momento preferiría reventar. No estaba para creer en lo que no es empírico.
Necesitaba despejarme, así que decidí salir a caminar sin rumbo. El panorama del vecindario es distinto por la mañana, es verano, vacaciones, tiempo de ocio. El silencio sólo era interrumpido por el canto de los pájaros y algún que otro ruido proveniente de la autopista. Las familias se encontraban fuera de la rutina, ¿había necesidad alguna de levantarse temprano? ninguna, me parece excelente que todos durmieran hasta cerca del mediodía, todos menos yo que prácticamente ni había dormido, solo caminaba en medio del asfalto y la suave brisita mañanera me hacía tiritar, obra del desvelo.
Logré despejarme de a poco, igual la falta de sueño se hacía sentir en mis ojos enrojecidos. Era en vano intentar pasar otro día sin dormir, el cuerpo humano es débil y necesita del descanso. Me tomé una siesta mañanera que duró hasta pasado el mediodía.

jueves, 5 de marzo de 2015

Reflexiones del desvelo.

¿Está mal querer escapar de la realidad? ¿Es necesario pisar tierra firme y vivir la realidad por mas aburrida que sea o podemos pasarla mejor imaginando cosas que quizas nunca ocurran? Me gusta imaginarme situaciones en las que nunca he estado, es una forma entretenimiento fácil que tengo cuando estoy a solas conmigo misma. A veces gasto mi tiempo imaginando tantas cosas que siento que no vivo, ahí se encuentra lo negativo. La imaginación es ilimitada y nos permite visualizar múltiples cosas tan detalladamente que podemos sentirlas reales aunque estas no lo sean. La realidad es limitada y no todo lo que ocurra en ella depende de nuestra voluntad, pero lo que realmente nos llenan son las cosas lindas que ocurren en ella, vale la pena lidiar con lo malo con tal de poder disfrutarlas. Pero tambien podemos contar con el poder de la imaginación, a veces el mundo real resulta agobiante y es bueno refugiarse un ratito en nuestros sueños de pastelitos de manzana, siempre y cuando se trate de escapadas y no de largos viajes.

Atormentandonos.

El miedo. Que sensación tan extraña es el miedo. El temor de perder a un ser querido, a una enfermedad termina, al fracaso en la vida, a ciertos sentimientos, a un posible futuro, etc., son comprensibles y algún día podremos superarlos. Pero que hay del miedo a la nada misma? ese que no tiene motivo aparente y sin embargo está, persistente en estremecernos, hasta quitándonos el sueño en ciertas ocasiones, interrumpiendo ese descanso físico y mental que tanto el ser humano necesita, ¿cómo controlarlo? ¿cómo deshacerse de el? Me pregunto si algún día dejará de atormentar mi frágil mente.
Quizás ese miedo que a simple vista carezca de causa sea la manifestación del conjunto de inseguridades que cargamos inconscientemente, inseguridades que están y no las vemos, inseguridades que necesitaban hacerse ver de algún modo. El miedo es inseguridad.
Tal vez algún día podamos enfrentarnos a esas inseguridades, aprender a lidiar con ellas hasta poder superarlas, o no, quizás eso nunca pase y nos llevemos diez metros bajo tierra ese miedo, no lo se, por ahora me conformaría con poder conciliar el sueño para ser productiva mañana.